
Aunque los planos estén algo fundidos, posiblemente por su enfoque en diagonal, pues en aquella época, aún no se conocía el zoom; lo cierto y verdad es, que en muy poco espacio está descrita toda una cofradía. Sí, es evidente, el casi nulo acompañamiento de nazarenos entre pasos; pero la escena en su conjunto da sensación, cuando se observa con detenimiento, de estar los primeros planos normalmente separados y los posteriores muy unidos.
Es de destacar el etandarte del Santo Entierro y la túnica de su portador.Inmediatamente detrás, el paso de la Verónica. Algo más separado, el paso del Nazareno, y ya en el fondo el paso de San Juan y la silueta del palio de la Virgen.
Otros detalles muy interesantes residen en el atuendo festivo del público asistente. Y lo más anecdótico de la foto:¿Qué harán esos dos señores subidos al tejado de una casa, por donde está pasando la procesión?
