
Esquina de la calle Corredera con Felipe Ramírez. "La esquina de Pedro Bueno"; lugar ideal para pasar horas y siendo visto.
Las sillas y los veladores están en la calle, lo que pronostica tiempo de primavera o de verano, igual que las camisillas de los niños y las blusas claras de algunos mayores. El puestecillo ambulante no es ninguno de los dos que siempre se apostaban en este lugar ( el de Manolillo y el de Josefina), y más bien parece el de un turrunero por sus robustas ruedas, por lo que bien podríamos estar en fiestas de la Magdalena.

El poste encalado apoya esta última observación.
Al fondo: la puerta de la barbería de un forofo aficionado al fútbol y la farmacia de Pedregal. Colgada de la pared una cartelera de cine, casi seguro del cine de Peña.

En la fotografía de abajo se aprecia los dos autobuses de línea, seguramente de los primeros coches de gasógeno de Rafael Díaz, y un camión de corto tonelaje deja ver su parte trasera y su toldo.La situación que vive Arahal después de la Guerra, aguza el ingenio de muchos para que el escaso parque automolístico se ponga en marcha.
Aparece entonces el gasógeno, que permite quemando carbón o leña (muchos usan lo que tienen a mano, hasta alpargatas viejas) producir gases que ponen en marcha el motor de explosión, como hace la gasolina, pero aportando menor potencia. Esta solución ecológica sirve para sortear la falta de abastecimiento de petróleo que vive nuestro país.

La cámara ha captado la mitad de la portada de piedra del edificio, que más tarde sería sede de Falange y después de la OJE.
La imagen que se muestra abajo es una de las últimas que se conservan de la famosa esquina de la familia Bueno, antes de ser derrumbada en los años noventa.
