
La torre del reloj del Ayuntamiento fue construída en el año 1841 y, habiéndose quemado en el archivo municipal los Libros Capitulares que hablaban de su construcción, el Alcalde que concibió la iniciativa de elevarla y la llevo a término, el abogado don José María Soriano Hidalgo, publicó en el año 1889 un folleto impreso en Sevilla en dicha fecha, en el que se recogen todos los trámites, proyectos, presupuestos, recursos económicos y demás circunstancias y personas que intervinieron en la edificación.
Como los consejales, que constituían el Ayuntamiento en el año 1941, tenían que cesar en sus cargos en 1º de enero del año siguiente 1842, sin estar para entonces finalizadas las obras de la torre, acordaron nombrar de su seno una Comisión que le facilitara los medios al entrante Municipio para estudiar las medidas, a fin de cubrir el déficit que pudiera resultar de la construcción de la torre y que rindiera cuenta al nuevo Ayuntamiento. La Comisión quedó integrada por los señores don José María Soriano, don José García Jiménez, don Francisco Jiménez y don Jerónimo López.
Las siguientes partidas reflejan el importe exacto de lo invertido en el reloj y torre de referencia.

Las cifras que siguen están tomadas del folleto aludido anteriormente:
Costo del reloj, reforma y efectos para el mismo.....7.178,18.
Materiales para las obras de la torre y reforma de la fachada..... 10.344,20
Plano y peonada del total de las obras......9.210,28
Total reales y maravedises.......26.732,66
Dicha información la ratifica la reseña que se encuentra actualmente grabada en una lápida de mármol colacada en uno de los laterales interiores de la torre.

Las obras fueron dirigidas por el arquitecto sevillano don Manuel García, que fue autor del proyecto y cuya ejecución se llevó a cabo por el maestro albañil local Francisco Cortés.
46 años después de la edificación de la torre se colocaría esta placa,(Foto),presidiendo la maquinaria del nuevo reloj y hasta el que ahora se ha conservado.Este reloj mecánico funcionaba a través de la fuerza motriz que le venía de las pesas, dándoles la fuerza directa sobre las dos ruedas motrices , llamadas ruedas primeras. Estas ruedas hacen que el reloj se divida en dos, una rueda da la fuerza motriz para el movimiento de las agujas y la otra para la sonería o campanadas. La parte interior de la maquinaria que son las ruedas, forman parte del módulo de sonería, en la que se destacan piezas como la serreta, que es la pieza que hacía que en cada diente que subiera nos daba una campanada al ir cayendo. Tambien podemos observar el péndulo de galleta, el cual tenía la función de regular el ritmo del reloj.

Con la instalación del reloj municipal desapareció el que existía en el frontis de la Parroquia, sometido por su deficiente maquinaria a frecuentes reparaciones, originarias de la desorientación en que vivía con respecto al horario oficial.
Desde hace varios años este reloj está inutilizable,un mecanismo electrónico es el encargado de marcar las horas al pueblo de Arahal.
La torre ha sufrido numerosos cambios a lo largo de historia, en 1936, se coloca una placa de mármol conmemorativa en memoria de los mártires del 22 de julio una placa que dice: "Plaza de los Mártires de Arahal", y un poco más abajo, grabados los nombres de los mártires.

También ese mismo año, casi por el mismo tiempo que la inauguración de la placa, se inaugura un mosaico de azulejos representando un corazón de Jesús, que se encuentra un poco más arriba que la anterior placa, y que aún en la actualidad se conserva intacto. Ese mismo día el pueblo de Arahal procesiona por sus calles en Viacrucis para el acto de bendición de la imagen.
